PADRE SECUNDARIO

En la teoría de Joseph Campbell, todo hombre necesita que un segundo padre termine de criarlo. Este segundo padre solía ser una figura de autoridad, respeto y sabiduría estilo líder religioso, coach deportivo u oficial militar. Bajo este marco de referencia, la razón por las cual ingresar a un pandilla callejera resulta tan atractiva es debido a la asignación de actividades, al sentido de identidad, a la necesidad satisfecha de cumplir las expectativas de aquel a quien admiramos.

Sustituye pandilla callejera por cárteles de la droga y tienes la versión moderna del asunto.

Estos padres secundarios podrían ser nuestros maestros académicos en esos importantes años formativos de la adolescencia. Lamentablemente los tenemos ahogados en tontas cuestiones burocráticas. Hablé de esto en mi podcast hace unos días.

Me pregunto quién fue mi segundo padre, esa idea de persona que me terminó de moldear. Lo que encuentro es que no hay un maestro, coach u oficial en mi caso sino autores que me guiaron. No toda guía es buena, claro está. Leer el insoportable drama de “Cumbres Borrascosas”, los retorcidos caminos violentos y sexuales de “Azteca” y algunas ideas de Nietzche a los quince años de edad alteró mi percepción del mundo de formas en que no estaba listo para abrazar.

Estamos llenos de ideas que consideramos hechos porque nos las han y nos las hemos taladrado hasta el cansancio. Pensar que alguien es una persona madura porque ya cumplió dieciocho años es probablemente una de las estupideces más grandes que como sociedad hemos desarrollado. Los estudios confirman una y otra vez que —si tenemos suerte— nuestro cerebro alcanza una madurez que podríamos considerar adulta entrando a los treinta años.

Tal vez si —como aquellos que determinamos el futuro de nuestros hijos— nos ponemos a decidir de forma más agresiva quién o quiénes queremos que funcionen como segundos padres, podemos conseguir mejores resultados como sociedad. Uno de los problemas derivados de la caída de estos iconos —la importancia de los líderes religiosos, deportivos, militares— en la instrucción temprana es que se ha roto la influencia del mito, una herramienta estratégica milenaria para desarrollar individuos.

Si eres un joven entre los quince y treinta, pregúntate quién está funcionando como tu segundo padre y a dónde te está llevando esto. Este elemento psicológico necesario es uno del que tal vez sea difícil deshacerte en términos de dependencia. Intenta mejor sustituirlo si la trayectoria en la que te está impulsando no es una ganadora en el largo plazo.

Si eres alguien que ya ha sido desarrollado, pregúntate cómo estás funcionando como un genial segundo padre para estas almas y mentes a tu disposición.

Necesitamos generar más y mejores iconos/mitos y empujar la atención hacia ellos.

Total
0
Shares

Ideas para #hackearlavida y ser PADs.

GRATIS: recibe hacks geniales en tu e-mail.

You May Also Like