TOFFLER, FERRISS Y MACHIAVELLI

Listo a continuación tres frases que hasta el día de hoy guían la mayoría de mis acciones. El orden en que las comparto está basado en fechas aproximadas en las que me topé con cada una de ellas.

La primera es de Alvin Toffler, un prospectivista. Quienes pertenecen a esta profesión reciben informal y popularmente el título de “futurólogos”, sobre todo en la prensa. En realidad son filósofos, psicólogos, sociólogos, analistas y hasta matemáticos enfocados en tendencias de largo plazo. Me encontré en la biblioteca de mi papá con “The Third Wave” de Toffler, libro posterior al bestseller “Future Shock” que lo lanzó a la fama mundial por allá de los años setentas.

You’ve got to think about ‘big things’ while you’re doing small things, so that all the small things go in the right direction.

Algo así como que tienes que estar pensando en cosas grandes mientras estás haciendo cosas pequeñas, para que todas las cosas pequeñas se alineen en la dirección correcta. En otras palabras: debes tener objetivos personales groseramente enormes a largo plazo para que tu día a día se condicione naturalmente para abonar a ello. Casi nadie tiene objetivos personales agresivos a diez, veinte años y por ello todos sus días lucen igual y cuando los sumas, el resultado no es algo espectacular.

Tengo cuarenta años. En diez años mis únicas dos actividades profesionales son escribir libros e invertir en startups. Eso es todo. Hace diez años, mi objetivo para esta edad era tener empresas y dar conferencias. Cumplido. ¿Qué vas a lograr en el 2030?

La siguiente frase con la que me topé fue probablemente la más poderosa de todas. Llegó a mí en “The Four-Hour Work Week” de Tim Ferriss, libro que leí antes de comenzar a emprender y que me empujó definitivamente a ese precipicio.

Reality is negotiable.

La realidad es negociable. Eso fue todo. Y fue más que suficiente. Las tres palabras me atravesaron y me dieron permiso para entender que todo lo que estaba a mi alrededor podía ser diferente si negociaba con ello. La forma en que uno hace negociaciones con la realidad es como con cualquier otra situación: aceptas algunas cosas, disminuyes otras, aumentas aquí, eliminas éstas. Y es lo que he ido haciendo: disminuir dramas al exceso, aumentar el enfoque en las cosas que importan, aceptar ciertas propuestas, rechazar otras. Me he equivocado bastante y seguramente seguiré haciéndolo, pero entender que la vida que tenemos es así porque es lo que hemos aceptado es poderoso para motivarnos a cambiarla si es que eso es lo que decidimos que necesitamos hacer.

La última frase la encontré cuando estaba haciendo creando contenido para las redes sociales de mi primera empresa (hacía marketing, limpiaba los pisos, contestaba el teléfono, cobraba, daba el servicio y todo lo que se te ocurra). El gran Maquiavelo lo dijo perfecto:

Develop the strength to do bold things, not the strength to suffer.

En español: desarrolla la fuerza para hacer cosas audaces, no la fuerza para sufrir. Me cambió el paradigma sobre las palabras al entender que podíamos ponerle atributos a cada una de ellas y cambiarlas. “Fuerza” es algo que pensamos casi automáticamente como algo positivo cuando en realidad puede no serlo. ¿Cuántas personas conoces que han desarrollado esa “fuerza” mental/emocional/física para soportar el nivel en que se encuentran en lugar de la que nos recomienda Nicolás para colocarnos en una posición de ventaja? Yo a muchas. Y decidí no ser una de ellas.

Coleccionar frases es una adicción que veo en muchos. Mejor trata de usarlas como combustible.

¿Qué frases te han puesto en marcha una y otra vez en los últimos años?

Sé audaz. Y selo ahora.

Total
0
Shares

Ideas para #hackearlavida y ser PADs.

GRATIS: recibe hacks geniales en tu e-mail.

You May Also Like