El valle de la muerte

Recupérate rápido de un despido laboral abrupto.



La inacción genera más inacción. En el momento en que pierdas tu trabajo, obtén cualquier otro, no importa mucho de qué. Recuerda que los días sin actividad terminan enamorándose entre ellos si los juntas demasiado y el pegamento ideal para que se mantengan fuertemente unidos son las frases de "no hay trabajo", "la cosa está dura" y "con esta crisis no hay oportunidades".

Si eres ingeniero de mantenimiento, petrolero, técnico en sistemas, médico, abogado, nutriólogo, maestro universitario o cualquiera que sea tu actividad, aprende a soportar estoicamente un "downgrade" (bajar de nivel laboral) y pasar a modo repartidor-de-pizza, ayudante de cocinero, chófer de transporte público, etcétera. Esto duele porque nos pega en el alma y a nuestro ego, pero tienes que entender varias cosas:

  • Has perdido tu empleo. Situaciones extremas requieren tus soluciones más ágiles e imperfectas.
  • Debes tomar ese trabajo de "bajo" nivel que no quieres por lo que ya te expliqué: lo necesitas para romper el amenazante ritmo de la "inacción" (no quieres que el universo te vea tronando los dedos a diarios, preferible que te vea quejándote en ese nuevo empleo).
  • Entiende que no vas a durar mucho tiempo ahí: tres semanas, Dos meses, un día. Es simplemente que estás usando ese empleo "chafita" como una herramienta para evitar llenar tus días de "nada". A tu mente debes dominarla a que se concentre en cierto tipo de problemas para que tu realidad los resuelva. No es lo mismo estarnos quejando de que no hay trabajo a estarnos quejando de que ganamos muy poco o que no nos gusta lo que estamos haciendo. Quéjate de aquello que está mucho más cerca del nivel al que aspiras.
Quéjate de ese empleo feo que te acerca mucho más al tipo de empleo pro al que aspiras.

Otra cuestión que quiero enfatizar aquí es que no emprendas. No inviertas. 

No emprendas.

No inviertas.

Te quiero, querido lector, pero emprender en modo desesperación muy probablemente te hará perder tus ahorros, porque en realidad no estás poniendo un negocio con el dinero que recibiste al ser despedido, lo que estás haciendo es patrocinándote un auto-mega-curso súper-realista de negocios (y esos tipos que ves en revistas diciendo que gracias a que perdieron su trabajo se decidieron a emprender y tuvieron éxito, esos canijos son la excepción, este resultado genial no es lo normal, tienes casi todo en contra de entrada).

Esto no es para desanimarte, pero cuando tienes a tu favor las herramientas personales y técnicas para lograr el éxito en los negocios, esas mismas herramientas ya las estás aplicando en tus empleos y generalmente son las que te llevan a ti a renunciar, no a esperar a que las compañías tomen la decisión de despedirte.

Ojalá me equivoque contigo y tú sí seas la excepción, en serio, me dará gusto estar del lado incorrecto de mi afirmación de que no emprendas porque no te conviene en este instante.

Tampoco inviertas. Es básicamente lo mismo. No hay inversiones mágicas que te vayan a dar el dinero para el estándar de vida al que ya te acostumbraste sin meter en ellas muchísimo capital de entrada.

Busca un trabajo y… bueno, esto es un poco complicado de explicar con palabras, pero lo intentaré: la vida es una onda senoidal y —como dicen por ahí— "a veces estás arriba y a veces estás abajo".

Es muy cierto.

Una de las cosas que he notado es que todo se facilita cuando te pones a ti mismo en la pendiente hacia arriba de la curva. El momento de tu despido es una distancia muy cercana al valle, el punto más bajo. Estás destrozado, sorprendido, desesperado, abrumado, preocupado. Te sientes derrotado y confundido. No es drama. Es una sensación casi universal. La única ventaja de estar tan cerca del valle, en esa triste posición, es que todo lo demás, si te mueves ágilmente, es cuesta arriba. Hay gente que se enamora del valle sin saberlo. Hay quienes —como tú— intentan salir de ahí a toda velocidad.

Para salir a toda velocidad de ahí debes generar opciones, generar acción, colocarte tú mismo en una dinámica ganadora.

Todos los trabajos son dignos y lo entendemos, pero no vas a portar la bandera del orgullo personal si estás acostumbrado a una oficina con aire acondicionado genial, un buen salario y horario "normal" para pasar de repente a un empleo al aire libre, cansado y mal pagado. Pero, hey, de nuevo, entiende que ya estás haciendo "algo" a diferencia de estar cruzando los dedos esperando que "algo" ocurra.

No tomes decisiones muy importantes cuando vayas sobre la pendiente en dirección a uno de los valles de tu vida. Esta es la razón por la cual te digo que no emprendas/inviertas en este instante. Cuando vas para abajo, usualmente te llevas todo contigo para abajo también.

(Y lo opuesto es cierto también. Esas son las buenas noticias).

Esto es lo que vas a hacer:

  1. No vas a postularte a los trabajos de la manera tradicional de hoy en día (enviando e-mails y llenando formularios en línea). Eso lo hacen todos y no vas a destacar.
  2. Vas a llamar por teléfono y vas a ir a las oficinas, aunque te digan que la forma adecuada es por e-mail. Tú haz lo tuyo (mostrar tu interés con voz segura y presencia física).
  3. Vas a aplicar al menos a cien empresas a la semana. A cien. De todo giro. Y a cada una la vas a abordar con la actitud adecuada. Esto lo bautizó Grant Cardone como "acción masiva" y aplica en todo lo que te interese en la vida: ¿quieres andar con una super modelo? Pídele su amor a cien y tienes posibilidades de que una te diga que sí, pero si solamente te avientas con un par de chicas que conoces y te dicen que no, vas a llegar a la errónea conclusión de que las mujeres no quieren nada contigo cuando todo el problema es que no estás ejecutando acción masiva. Y esto aplica en ventas también. Y en convencer a tu pareja de algo. Y así. La acción masiva es una de esas técnicas infalibles en negocios, a nivel profesional y en la vida. De esas cien empresas a la semana, es im-po-si-ble que ninguna te dé una entrevista o una prueba, pero si aplicas sólo a cinco al mes, ya sabes cuántas te van a llamar…
  4. Vas a ajustar tu CV de forma ganadora. Le vas a pedir a las AI premiums que tengas, que te ayuden a generar un documento ganador de 1 página, donde te venda genial, sin mentir, pero enfatizando lo que el otro lado necesita leer de ti para encontrarte atractivo. Te va a dar cringe lo que te arroje y tu mentalidad-animalito silvestre te va a decir que no seas ridículo, que ese no eres tú, que qué te crees, pero no importa, no le hagas caso, es simplemente que no estás acostumbrado a venderte en modo pro.
  5. No entregues folders típicos. Llega a las oficinas con tu CV de una página dentro de uno de esos sobres que se cierran con un hilo y pregunta por el nombre de alguien de Recursos Humanos. Cuando te lo den, lo escribes con un marcador en el sobre ("Atención a María Hernández") y se lo dejas a la recepcionista. Listo. Un sobre cerrado sin un remitente genera interés. Un folder cualquiera con la palabra CV es uno más entre cientos de interesados.
  6. Si no tienes trabajo, tu trabajo es andar en la calle todo el día consiguiendo trabajo. Es decir, sí tienes un trabajo (esta debe ser la mentalidad que te moldee desde que despiertas).
  7. Sé flexible. Encuentra enseguida cualquier trabajo. Métete a él con todo. Y cuando te hablen de alguna otra de las empresas en que has aplicado y te ofrezcan algo mejor, da las gracias y salta rápido. Siempre muévete hacia el punto donde te conviene. Tal vez no soy la mejor persona para decirte esto dado que tengo empresas y no está en mi mejor interés expresarlo así, pero es la verdad: cuando las empresas te despedimos, te decimos adiós el mismo día. ¿Por qué debes darnos esas famosas dos semanas de aviso al renunciar a las compañías que no hacemos lo mismo por ti cuando te despedimos? Muévete rápido.

Empleo hay y bastante. Buenos empleos también. Empleos geniales quizá no tanto. Pero tienes que jugar inteligentemente para acceder estratégicamente por niveles a donde le conviene a tu alma y espíritu. No puedes jugar en el Barcelona si no eres material del Barcelona. No puedes obtener un empleo genial si no eres material genial. En esta etapa de desempleo no hagas caso a nadie que no sea un modelo fantástico a emular. Todo el mundo te va a llenar de consejos, estadísticas y frases tontas y derrotistas o apoyo que no pasa de palabras bonitas.

No llames por teléfono a los que nunca llamas por teléfono para "saludar y ver qué pueden tener para ti". Tú llama siempre cuando estés en la cúspide, no en el valle.

Lo lograste. Ya tienes un buen trabajo de nuevo. Ahora sí, que jamás te vuelvan a tomar desprevenido. Comienza a emprender dentro de la empresa, sé ese tipo proactivo, agradable, visionario, político, diplomático y resolvedor de problemas que usará todas esas características posteriormente en sus negocios. Entiende siempre que un empleo es entrenamiento patrocinado para que seas un súper-tú. Léeme como enfermo obsesivo a diario y luego inviértele a entrar x ab university, porque te conviene como no tienes idea.

El valle es para llegar, temerle, reflexionar poco en él y salir volando hacia lo que nos corresponde hacer.

Colócate en posición ganadora de manera natural siempre.

Va con amors y alpha.

Finanzas. Felicidad. Futuro. Fuck it. Fitness. Filosofía. Familia.

Ecuanimidad.

Disciplina emocional.

Dureza mental. 

Sé audaz. Y sélo ahora.

S.A.Y.S.A.

—A.