Emprender no es lo máximo
Hay oportunidades más inteligentes para personas sin rebeldía natural.
Uno de los temas sobre el que más he cambiado mi opinión en los últimos años es el emprendimiento.
Emprender no es lo máximo.
Emprender no es para ti, probablemente.
Emprender es ingrato.
Emprender es como jugar fútbol: son extremadamente pocos quienes tienen las cualidades y disciplina para llegar a las grandes ligas, que es donde realmente está el dinero.
¿Qué te ayuda a emprender? Una verdadera personalidad rebelde y una mentalidad enfocada. Ambas cosas al mismo tiempo. Es rarísimo cargar con ambos atributos.
Mira, lo extraño de este mundo del emprendimiento es que muchos nos aventamos a esta arena simplemente por lo que otros nos platican en sus blogs, videos y conferencias. La mejor analogía que se me ocurre es que resulta como sintonizar un partido de fútbol, emocionarnos y a continuación asumir que la siguiente decisión lógica es decidir que vamos a ser jugadores profesionales: no tiene sentido. En el mundo real, tú y yo sabemos que ni tenemos la condición física adecuada ni las relaciones para saber por dónde comenzar. Sin embargo, en esto de emprender no le damos importancia a esos temas, es más, ni siquiera los vemos como un obstáculo.
Lo que hoy creo es que si andas en tus treintas, trabajas en un lugar que te encanta haciendo cosas que te gustan y te pagan muy bien, sigue ahí y combínalo con aprender a invertir a largo plazo para crear riqueza transgeneracional.
Tienes un piso seguro constante con tu buen salario y posibilidades de ir creciendo en esa corporación internacional. Aprende a jugar el juego para explotar al máximo esa posición ventajosa que tienes en la vida. Y sobre lo de invertir, no hay un exceso de entrenamiento que puedas tomar todo el tiempo para esto. Primero domina —ya sabes— esos temitas de educación financiera y luego el de libertad financiera, pero entiende que son básicos, que son cuestiones en un nivel alcanzable. Desde esos escalones, trabaja en construir lo que yo llamo riqueza transgeneracional, esto significa crear dinero, activos y recursos para muchas décadas. Casi nadie se enfoca en esto. La mayoría se quedan atrapados en eso de tener su fondo de emergencia, sus seguros cubiertos y ahorros para el retiro. Está bien, pero te lo repito, es básico, hay muchísimo más que puedes hacer.
Aparte de tener un excelente salario y saber invertir en instrumentos financieros, necesitas saber hacer networking en modo clase mundial para poder detectar operadores en los cuales apostar.
Mira, llegado cierto nivel en el mundo de los negocios, uno deja de llamar "emprendedores" a los verdaderos emprendedores y cambiamos el término por el de "operadores", que son estas personitas que cargan la combinación de necedad y enfoque que te platiqué aquí en los primeros párrafos.
Los operadores son esos tipos que se pueden convertir en Ronaldo o Messi dadas las condiciones adecuadas. Si puedes apostar temprano en sus carreras, inyectando recursos a sus proyectos, genial, esto es parte del gran secreto para construir riqueza transgeneracional.
Los operadores no se esconden, pero se requiere un ojo entrenado para detectarlos porque lucen como mavericks, ya sabes, tipos raros haciendo cosas raras. Son difíciles de etiquetar en el sentido de decir que aquel es dentista o ingeniero o contador: tienen varios sombreros al mismo tiempo y no les da pena usarlos pero al mundo le resulta bastante complicado entenderlos.
Cuando inicié en esto del emprendimiento, bueno, como todo tipo recién fanatizado en un área, hablé del tema con todo mundo en todos lados. Usé las frases cliché que muchos nos venden como razones para meternos a esto:
"Sé tu propio jefe"
"Deja de hacerle dinero a alguien más"
"Consigue tu libertad financiera"
"Sé libre"
Todas estas cosas suenan bien. Son pedazos de la narrativa romántica que rodea este mundo del emprendimiento.
"Sé tu propio jefe"
No vas a ser tu propio jefe. No seas iluso. Tu jefe será el mercado. Y el mercado es implacable. Créeme: jamás te has enfrentado al dolor que su indiferencia provoca ni al éxtasis que genera cuando haces bien las cosas.
"Deja de hacerle dinero a alguien más"
A menos que literalmente te tengan de esclavo y no recibas absolutamente ningún pago por tu trabajo, esto es puro drama. Aquellos que van a ser los mejores del mundo en algo, saben aprender de todos los entornos en los que están. Un empleo es entrenamiento patrocinado duro y real para ver de qué estás hecho. Si no puedes dominar un empleo, querido hijo de Dios, en serio, ¿qué te da valor para creer que vas a dominar lanzar una organización al mundo? Un empleo solo depende de ti, tu actitud y tu ejecución y te está dando dolores de cabeza. Ahora imagina cuando tengas absolutamente todo a tu cargo.
"Consigue tu libertad financiera"
No vas a lograr realmente esto a menos que entiendas el juego desde arriba. Emprender no es el último escalón del camino. Probablemente está a la mitad, pero muchos piensan que es el pináculo. No se trata solo de pasar a modo de trabajo-inteligente vs trabajo-duro sino que hay otras modalidades que ni siquiera están en tu radar: trabajo-político, trabajo-diplomático, trabajo-sofisticado. Quien compra la idea del emprendimiento como lo máximo sufre porque la realidad que le daría esa libertad financiera se mantiene oculta a sus ojos.
"Sé libre"
No sé bien qué significa esto. Mucha gente cree que porque no tendrán que reportar sus horarios de entrada y salida ahora ya pueden hacer lo que quieran. Te voy a confesar cómo es estar en serio al frente de un negocio: todo el puto tiempo estás preocupado, pensando en lo que puede salir mal, absorto en algún drama interno, planeando cómo eliminar u optimizar aquello que te sigue dando dolores de cabeza y así. Estás de vacaciones pero no estás de vacaciones.
No intento desanimarte con esto de emprender.
Verás, si este texto logra desbalancearte y cancelar tus planes para lanzar tu negocio, considera esto prueba de que no estás hecho realmente para este asunto. Te quiero, pero antes de navegar con ideales románticos debes ser pragmático.
Si eres un emprendedor nato, bueno, a estas alturas del partido ya es obvio: te gusta ponerte al frente de las cosas, eres curioso, la actitud positiva te aflora constantemente aunque no haya razones para ello, tienes una formidable preparación intelectual y una inteligencia emocional altísima que te van a dar posibilidades de sobrevivencia mínimas.
"Aarón, ¿entonces si no soy emprendedor, debo vivir frustrado en mi empleo actual?" Lee bien, querida personita que quiere simplificar todo de manera dramática. Te he dicho que una combinación ideal es que estés en un trabajo que te encante, donde haya posibilidades de crecimiento y ganes muy bien. Si no estás ahí, bueno, ese es otro camino que tienes que aprender a recorrer. Una vez que conquistes esa colina —ya te lo dije— aprende a invertir en instrumentos financieros y en operadores que encuentres a través de tus nuevas habilidades de networking, política y diplomacia.
Juega cada vez mejor el juego que te corresponde.
Sé audaz.
Y sélo ahora.
—A.