De lavacoches a dueño del autolavado

El camino realista y sin romanticismo para subir desde abajo hasta ser dueño.



Manual súper práctico y ultrarrealista:

  1. Primero consigue el empleo. El salario, las prestaciones, el horario, obviamente todo esto estará muy lejos de ser ideal. Entiende que esta incómoda posición en la que te estás colocando es algo temporal, apenas una parte de tu estrategia ambiciosa.
  2. Llega antes que los demás y sé el último en irte. Nadie te va a aplaudir por esto. Nadie te va a dar alguna especie de diploma por tu puntualidad y dedicación. No importa. Estás creando un músculo de mentalidad de dueño y ejecución de alto desempeño. Casi nadie tiene esto.
  3. ¿Para qué llegar antes que todos y salir después que todos? Así te acostumbras a estar vigilante, a comportarte como el propietario que cuida su empresa. Si haces lo mismo que los demás —llegar exacto a tu hora y no salir un minuto después— te quedarás estancado ahí con ellos.
  4. Analiza a la gente que defiende los minutos exactos de su trabajo: se mantienen por años en la misma posición y cuando acaso dan un salto a otro nivel, es a uno muy cercano. Estos hacks no son para eso. Estos hacks son para ir desde abajo y llegar a la cima rápido.
  5. Sé agradable con tus colegas que lavan autos, pero no conectes mucho con ellos. Saluda bien y convive en los descansos, pero pasa la mayor parte de tu tiempo observando lo que hace el gerente de la sucursal, aprende quiénes son los proveedores, conoce a los clientes.
  6. Observar con atención es estudiar. Ve cómo el jefe soluciona el problema cuando alguien reclama que algo del automóvil se perdió, por ejemplo. Echa un vistazo a la lista de precios y marcas del jabón industrial que usan. Empápate de todos los detalles posibles del negocio.
  7. En poco tiempo —menos de tres meses— te tienes que ubicar como el mejor lavacoches entre todos tus compañeros. Lo haces rápido, con precisión y buena actitud. La gente pide que tú los atiendas. El gerente nunca te regaña. Las propinas fluyen. Esto es fundamental.
  8. Convives lo más que puedas con el gerente. Platicas lo más que puedas con los proveedores. Ayudas en cosas adicionales fuera de tu turno. Aprendes a cobrar con tarjeta, facturar, recibir pedidos, todo sin que nadie te lo pida. Haz esto de manera natural por varios meses.
  9. Asumiendo que el gerente no es el dueño del negocio, lo que tú quieres es que el propietario del mismo te sonría y salude por tu nombre en las raras ocasiones que se presente. Esto significa que la gente adecuada está hablando bien de ti.
  10. Vas a experimentar el resentimiento de tus compañeros lavacoches porque así somos las personas: no nos gusta cuando alguien destaca rápido. Tú sigue siendo amable, no te instales en dramas y sigue enfocado en tu misión de dominar la mayor cantidad de procesos del negocio.
  11. Si en el primer año ya puedes hacer un sesenta por ciento de las cosas que hace el gerente, vas por buen camino.
  12. Tu vestimenta de lavacoches es una que debes cambiar inmediatamente cuando ayudes en otras actividades fuera de tu turno. Lleva siempre un cambio de ropa que te ayude a posicionar tu imagen como alguien que puede lucir profesional.
  13. Lamentablemente no te van a aceptar de brazos abiertos en la oficina si andas sucio y con botas de hule. Aprende a jugar bien el juego.
  14. Para aprender las cosas administrativas que nadie te quiere enseñar, observa y haz preguntas ocasionales sobre el sistema y las herramientas que utilizan. Sé curioso. "Si me explicas un poco, te puedo ayudar, tengo una hora libre", es una propuesta que alguien te va a aceptar.
  15. El gerente actual no te va a nombrar gerente nunca. El salto de alguien que solo es lavacoches a esa posición es impensable. Tu trabajo es jugar a ser ese brazo derecho del que depende. Te conviertes en una especie de subgerente sin el título oficial.
  16. Cuando el gerente comience a confiar más en ti, tal vez te haga comentarios de tus compañeros. Tú no los critiques. No hables mal de ellos. No conspires contra nadie. Esto es difícil de evitar porque queremos agradar y está en nuestra biología formar alianzas atacando a otros.
  17. Deja que el gerente sea quien se exprese mal de los demás. Tú sé el que le propone soluciones. "¿Quieres que hable con ella?", "¿Te gustaría que lo ayudara para que aprenda a hacerlo mejor?", cosas así. De esa manera eres confidente y alguien útil.
  18. Aquí debes mantener el complicado balance de ir conectando mejor con los niveles de arriba en tu modalidad subgerente sin poner totalmente en tu contra al resto del equipo que está abajo en la jerarquía. Haz con ellos lo mismo de escuchar y ofrecerles ayuda.
  19. Un buen gerente entiende que está en medio del sándwich y que ambas partes del mismo son importantes. Y esto es en lo que estás entrenando para convertirte en ese buen gerente algún día.
  20. La oportunidad de ser gerente del negocio llegará porque el actual renuncia, porque abren una nueva sucursal o porque algún competidor te la ofrece. Tienes que estar listo emocionalmente para ello, pero no vivir frustrado mientras no ocurre. La gente amargada no atrae suerte.
  21. Cuando por fin estés al frente, entiende que tu enemigo número uno es el "nosotros vs ellos", donde los lavacoches piensan que los de administración son tontos y los de administración piensan que los lavacoches son flojos y así. No tomes un bando.
  22. Considera que eres el aceite de la maquinaria. Ellos son las piezas que hacen que la operación funcione, pero tú optimizas el asunto. El aceite no tiene partes del motor favoritas, trabaja con todos. Y cuando algo no funciona, se repara o se cambia. Esa debe ser tu actitud.
  23. Enfócate en lo más importante: las ganancias. Esto es difícil para quien no ha desarrollado una mentalidad de negocios. El gerente novato quiere que todos sus procesos, reportes y demás acciones a su cargo vayan bien. Esto es importante, claro, pero el juego es de dinero.
  24. Con más recursos, la empresa crece, contrata, compra publicidad, se moderniza, etcétera. Desarrollaste la mentalidad y ejecución necesarias para pasar de lavacoches a ser gerente, ahora entiende que debes desarrollar la mentalidad y ejecución para pasar de gerente a dueño.
  25. Te lo repito, el error del ejecutivo novato es querer que todas sus actividades, documentos, reportes, pagos y demás estén bien. Esta obsesión es una que te crearon en la escuela. Relájate. Nada supera que ofrezcas buenas ganancias a la empresa. Enfócate en esto.
  26. Hay dos maneras de generar más ganancias: recortando gastos o agregando valor. Puedes usar un jabón industrial más dañino pero más barato. Puedes quitar el papel del baño. Puedes desinstalar el aire acondicionado. Todo esto tiene un límite. No es el camino que te recomiendo.
  27. Tú agrega valor. Analiza qué más ofrecer a tus clientes. Entrena a quienes cobran a que lo hagan con una atención de clase mundial. Ofrece membresías que le den descuentos a los mejores clientes. Da aromatizantes geniales a los chicos lavacoches.
  28. Absorbe rápido y con enfoque todo lo relacionado a impuestos, contratos, rentas, seguros y demás cosas con las que jamás habías interactuado. No todo es lavar con jabón industrial y cobrar con terminal bancaria. Hay muchos más aspectos en un negocio.
  29. Haz a los contadores y abogados de la empresa tus mejores amigos. Haz muchas preguntas. Ve tú a todos los trámites necesarios para familiarizarte con las oficinas y personal. Navega cada vez con mayor facilidad un mundo de papeles que casi nadie entiende bien.
  30. Toma fotos. Celebra cumpleaños. Da bonos. Ten con el equipo un ambiente agradable pero altamente productivo y exigente en el desempeño. Invierte mucho en hacer bien las cosas en redes sociales. Luce muchísimo más pro de lo que tu ubicación o tamaño demandan.
  31. Han pasado entre tres y cinco años desde que lavaste profesionalmente aquel primer automóvil. Ahora sabes contratar, conoces las ventas que se necesitan, ves el potencial de algunas promociones, sabes lo que los clientes piden. Es hora de que seas dueño de un autolavado.
  32. Necesitas capital. Y necesitas matar el romanticismo. El capital lo obtienes con conocidos, familiares y con el dueño del negocio donde estás. El romanticismo es querer poner a tu mejor amigo como gerente porque te cae bien y piensas que podría hacer un buen trabajo.
  33. Al levantar capital explica que no es un préstamo sino una inversión. Resalta tu experiencia. Demuestra lo que sabes. Comparte tu visión de por qué pueden tener éxito en esta nueva ubicación. Planea financieramente que no te va a ir bien los primeros doce meses.
  34. Si has demostrado resultados geniales a los dueños del negocio donde hoy eres gerente, habla con ellos sobre tu ambición de tener tu propio autolavado. Sin miedo. A la gente que hacemos cosas nos gusta cuando los buenos ejecutores nos proponen ideas de forma directa.
  35. Entiende que en su mente lo que ellos ven es la posibilidad de perder a un excelente elemento que abrirá un nuevo punto de competencia o apoyarlo y quedarse con una parte de la rebanada del pastel.
  36. Acércate con los proveedores y clientes que ya conoces, exponles tu idea. Algunos de ellos podrían unirse a ti.
  37. Ser dueño de un negocio es difícil. Bastante difícil. Pero es un problema bonito. Ahora te tienes que preocupar por cosas mejores. Forma un equipo de gente con la actitud adecuada. No des mucho peso a la "experiencia" de alguien porque eso suele significar que no va a cambiar.
  38. Éxito. Necesitamos más gente ambiciosa. Si cinco años para lograr esto te parecen muchos, te aviso que pasan rapidísimo cuando trabajas en una empresa y volteas a ver que no has subido de nivel en ese mismo tiempo.
  39. Rebota todo esto punto por punto para entenderla al máximo con un par de IAs premium y dile que te ayude a adaptarlo para tu situación actual.

Te quiero. A darle. Fuerte abrazo.

Sé audaz.

Y sélo ahora.

—A.